Pues dicen que la virtud suele estar por el medio…
Me encanta la naturaleza, pero se vive mejor en las instalaciones humanas. Aunque últimamente ya vamos siendo muchos y nos va a tocar vivir apretados.
El control del urbanismo, de la natalidad, incluso un poco de control personal aderezado con una pizquita de sentido común, no le iría mal al planeta, no.
Saludos “anónima”.
Hace muchos, muchos años, en una casa de uno de esos pueblos austeros de Castilla, debajo del tejado había un desván mágico, lleno de polvo, muebles y trastos al que se accedía por unas oscuras escaleras.
Allí te podías esconder y vivir mil aventuras imaginarias. Dependiendo de lo que hubieras encontrado ese día: un baúl con uniformes y correajes, o vestidos de novia y chaqués de antiguas bodas, lámparas de Aladino o no, caballos y muñecas de cartón, juguetes ya olvidados
Esto quiere ser algo así. No ya para guardar cosas y vivir aventuras imaginarias después -uno ya no tiene edad para eso…- sino para compartir esas ideas o cosas que vamos encontrando, o viviendo, que nos divierten o parecen interesantes.
Y pasar el rato, que son dos días…
Con las maravillas de la naturalez…¿y tú?
Saludos desce Culiacán…
Pues dicen que la virtud suele estar por el medio…
Me encanta la naturaleza, pero se vive mejor en las instalaciones humanas. Aunque últimamente ya vamos siendo muchos y nos va a tocar vivir apretados.
El control del urbanismo, de la natalidad, incluso un poco de control personal aderezado con una pizquita de sentido común, no le iría mal al planeta, no.
Saludos “anónima”.