Pues además de fumarte el cigarrillo de la abuela, tendrás que aplicarte y seguir estos sabios consejos:

“La comida moderada.
No abusar de los remedios.
Buscar por todos los medios,
el no alterarse por nada.
Ejercicio y diversión.
No tener nunca aprehensión.
Poco encierro, mucho trato
y continua ocupación”.
Sabéis ese otro refrán - “Consejos vendo y para mi no tengo”… -pues eso.