Hola, me llamo Casanz y soy adicto.
Me gustan los ordenadores, portátiles o de mesa, da igual; con todos los complementos que se os puedan ocurrir…y me gusta Internet. Pienso que el mundo es distinto desde que se inventó y que constituye una verdadera revolución.
También debo ser friki, geek y no sé cuantas cosas más….(no gilipollas creo que no…aunque a veces me asaltan las dudas).
El primer ordenador de verdad que cayó en mis manos fue un HP 85. No era mío, era de la empresa Noruega para la que trabajaba entonces. Era compacto, tenia todo integrado: una pantalla pequeñita pero suficiente, en blanco y negro por supuesto; una impresora de papel térmico y como “disco duro” una unidad de cintas casette. Fue un amor a primera vista. Durante dos días me empapé el manual, no podía parar de leer asombrado de las posibilidades que se abrían ante mis ojos. Utilizaba el Basic y te daba unas pequeñas instrucciones de cómo programar. ¡Con ejemplos!

La empresa nos lo mandaba con un programa (hoy creo que se diría aplicación) especial para calcular la estabilidad y los esfuerzos del casco del buque en las operaciones de carga y descarga, para aliviarnos de unos cálculos atroces y pesados que nos costaban horas. Ya he comentado en algún post que soy marino, y ese barco en concreto era bastante grande.

Mi vida cambió. La aplicación, después de muchas pruebas y comprobaciones – en esas cosas uno era un poco desconfiado- resultó ser mucho mejor matemática que yo.
Durante algún tiempo fue el asombro de los Surveyors de carga de los puertos de medio mundo, que por supuesto como no se fiaban, se pasaban unas horitas a golpe de calculadora y bolígrafo.
He de reconocer que mi empresa en esas cosas – y en otras muchas- nos mantenía a la última. Fuimos también de los primeros en utilizar lo que entonces se llamaba Navegación Satelital,dicho en argentino, sistema precursor de los actuales GPS, pero eso es otra historia.
Durante una fondeada en Novorosirsk, en la antigua Unión Soviética y en plena guerra fría, ante la imposibilidad de bajar a tierra hice mis pinitos como programador. Era una aplicación simple para calcular la altura de la marea en algunos puertos que frecuentábamos. ¡Y funcionó! Por mucho dato extraño y complicado que propusiera…lo calculaba bien.
Visto el éxito, siguieron cálculos de navegación astronómica, rumbos y correcciones, calculo de calados, de consumo de combustible…
El sumun llegó cuando se los pasé a otros barcos similares de la empresa y con pequeñas correcciones también funcionaron. Los peces globo se desinflaron a mi lado…
Y no estaban de moda derechos de Copyright, ni Creative Commons …ni los echábamos de menos.
(continuará…)